Herramientas de micro-publicación Vs sitemas de recomendación

Últimamente observo cambios de hábitos entre mis conocidos en la red; la aparición del microblogging como herramienta fundamental de comunicación y la importancia de estas comunicaciones como sistema de recomendación.

No hace poco oía a un buen conocido y experto en Marketing digital que me comentaba, “desde que uso Twitter me estoy olvidando de mi RSS“. Y yo me digo “desde que conozco blip.fm, me he olvidado de las recomendaciones del last.fm“.

Al final  puedes suscribirte a los RSS de los sitios que más te interesen, pero nadie mejor que un conocido para ofrecerte esa información de interés (no todos los rss suelen ser de nuestro interés), ni nos ofrecerán ese video que rompa la seriedad del día, o ese enlace de otra página a la que nunca habríamos llegado. Last.fm puede analizar millones de canciones en sus bases de datos, pero es incapaz de llegar a entender la incoherencia del gusto humano, que pueda pasar de escuchar Joy Division a Petula Clark en minutos, algo que blip.fm si consigue, por el mero hecho que está construído por individuos, con toda la complejidad que ello conlleva.

Las herramientos de micro-publicación (Twitter, blip.fm, dopplr, tumblr, Pownce) de fácil uso, que apenas consumen tiempo son ideales sistemas de recomendaciones, tan caóticos como nosotros y permitiendo la creación de una comunidad, el establecimiento de un diálogo y con ello una ‘humanización’ que ninguna tecnología de recomendación es capaz de conseguir. El sector de las tecnologías de recomendación es un sector en auge (recordemos por ejemplo el capital que llegó a captar Mystrands), pero el auge de estas nuevas herramientas y flujo de comunicación les haga replantearse su utilidad y como ser capaces de incluir esos elementos humanos, sin que su tecnología pierda su sentido.