Google y el futuro de la publicidad

La riqueza de Google proviene de sus productos publicitarios Adwords y Adsense; de los 16.600 millones de dólares que ingresó Google en 2007 el 64% provino de Google Adwords (Google web sites) el 35% de Adsense (Google network websites) y un ridículo 1% de “Licensing & other revenue”. (Datos extraidos de las cuentas de resultados de Google)
Estas cifras muestran la enorme cantidad de dinero que amasa de Google pero también su enorme dependencia en dos productos (que al final funcionan como uno) y los problemas de diversificación de sus ingresos. En un mundo tan cambiante e imprevisible como el de Internet y las nuevas tecnologías este hecho consiste en un gran peligro y un gigante como Google esos cabos sueltos no se los puede permitir.
Algunos expertos en buscadores apuntan a un cambio en la manera de mostrar resultados de los buscadores (Alpha, Yahoo India) con una tendencia a la publicación de contenido y la proliferación de buscadores verticales o especializados.
La compra de DoubleClick y Youtube, probablemente sus dos compras más famosas sean la clave en esa diversificación.
Google Adwords funciona de maravilla y la publicidad “contextual”, es decir aquella que se adapta al momento, en este caso una búsqueda determinada, se ha mostrado más efectiva que la de los métodos tradicionales y un modelo de pago basado en CPC, es decir que sólo pago cuando hay alguien interesado, ha generado una revolución.
Pero a su vez presenta un problema serio, funciona muy bien como herramienta de distribución, es decir focalizada a la acción, a la conversión, pero en términos de imagen de marca deja mucho que desear. Marcas como CocaCola o Ford prefieren gastarse la mayor parte en anuncios televisivos y grandes carteles mejor en que en anuncios textuales.
Y ya se sabe, de las rentas sólo viven “Los del Rio” y algunos asociados a la SGAE, el resto ha de seguir trabajando por seguir siendo competitivos en el futuro y Google no sólo lucha por eso sino también por ser el monopolio publicitario del futuro.
Google toma por tanto posiciones en una publicidad más rica, audiovisual e interactiva y a golpe de talonario realizó dos compras que sin duda serán piezas fundamentales en el esquema de monetarización de Google;
Youtube, el llamado a convertirse en el mayor canal de televisión del planeta.
DoubleClick. Empresa líder en posicionamiento de anuncios en la red, es decir banners, imágenes; vamos aquello de lo que Google no tenía.
La otra dirección, menos mediática, más problemática y para la que están mejor preparados es su estrategia de behavioural targeting, es decir, publicidad adaptada al historial y perfil del usuario en lo que vendría a ser una evolución natural de la publicidad contextual y que duda cabe que quien sabe más sobre nuestro comportamiento en la red es Google. Para los que les interese este tema podeis leer alguno de estos artículos (en inglés).
- Google Behavioral targeting patents.
- Google Behavioral targeting Nirvana.
Así pues Google trabaja en dos direcciones distintas pero que resultan complementarias, anuncios diferentes (más alla del texto) y mostrándolos a quien más les interesen y en el entorno apropiado.
Algunos pueden discutir que Google va en otras direcciones refiriéndose a algunos de sus movimientos como el desarrollo de Android o productos como GMail o Picassa, algo así como manejar toda la información del mundo. Al final la información es lo que atrae la atención (que es el principal activo de Google), a la atención la publicidad le sigue sola.







