< Jose Llinares />
Despues de pagar 168 Euros por un trayecto de ida vuelta, de la mala fama y el dinero que ha costado a todos los españoles el AVE. Me encuentro en mi primer viaje con un hecho que me indigna completamente;
El AVE vende como una de sus ventajas la conexión a Internet, genial, ya iba siendo hora. Incrédulo pregunto a una de las azafatas si el AVE disponía de conexión a Internet y me responde con un “por supuesto”. Allá voy, saco mi portatil y … no hay red, “Señorita disculpe, ¿no decía que había Internet?”, “Si en clase Club y preferente”.
Me resulta increible que Internet siga ofreciéndose como “artículo de lujo”, que encima de pagar un dineral por el trayecto no sean capaces de ofrecer un servicio tan básico y de tan poco coste como es ampliar la señal de Internet, que no hablamos de poner Internet, que la señal ya la tienen, vamos que se trata de joder más que de dar un servicio. ¿Tanto cuesta hacer feliz al cliente?.
No hace mucho en un “Starbucks” tuve una situación parecía… disponen de un servicio a Internet de ¡¡¡¡¡¡¡3,60 € media hora!!!!! A eso se le llama R-O-B-O.
Es curioso ir a paises como Alemania con la mayoría de bares y restaurantes ofreciendo conexión a Internet de forma gratuita, envidiable, y la gente consumiendo, bares llenos de gente con portátiles conectados a la red.
Me parece un insulto que Internet sea considerado en España como un “servicio de lujo”. Internet es un derecho básico hoy en día que todavía las compañías no han llegado a entender, tal vez porque no hemos reaccionado con la suficiente fuerza.
Ultimamente ando bastante liado y falto de tiempo (nuevo trabajo, vuelta al estudio, proyectos personales…) y no dispongo del tiempo suficiente para gestionar mis dosis diarias de noticias, montones de e-mails sin leer se almacenan en mis cuentas y mi google reader me muestra cerca de 2000 noticias sin leer y mis sitios favoritos hasta han desaparecido de mi historial de páginas. Todos estos hechos me habrían mareado hace algún tiempo… pero estoy aprendiendo a convivir con el exceso de información, algo que todos debemos de aprender pues es una realidad inevitable, agobiarse por el exceso de información es como sentirse abrumado por el exceso de productos en el supermercado.
Este tema rondaba mi cabeza ya algunos días y gracias al ya clásico “La Economía Long Tail” de Chris Anderson y en concreto el capítulo “El paraíso de las opciones” me ha dado los fundamentos para escribir este artículo. El exceso de información no puede ser en ningún caso malo, si acaso es mala la manera de gestionar la información o los filtros de que disponemos para dicha información, pero el exceso en la cantidad de información nunca puede considerarse como un factor negativo.
Esta claro nuestro atención y nuestro tiempo es limitado, no somos capaces de gestionar toda la información que queremos, pero no nos frustremos, siempre que queramos podremos buscar por noticias que nos interesen o leer sobre ese tema que tenemos pendientes o ir a buscar esas noticias que tal vez nos perdimos.
Así que hoy sin ningún remordimiento ni problema he borrado todos mis mails de noticias sin leer y he marcado todas mis noticias en Google Reader como leídas sin ningún remordimiento, más bien al contrario gracias a la cantidad de la información existente se que nunca me faltarán temas y reflexiones sobre las materias que me atraen puedo hacerlo tranquilamente, he perdido alguna información pero todavía mucha por llegar. De hecho para las nuevas generaciones esto no será ningún hecho a tener en cuenta, sino una realidad, dicha generación incrementará su capacidad de filtrado y organización de la información. El conocimiento empieza a cambiar, ya no se trata de saber las cosas sino de como encontrarlas.
No voy a descubrir nada si decimos que el futuro de internet es móvil. Ya nos lo han vaticinado unas cuantas ocasiones, pero es que es así, ya ha comenzado y cuando menos lo esperemos nuestras webs serán más vistas en móvil que en un PC, un proceso gradual pero que no parará. Será como aquel día que entraste en el video club y te diste cuenta realmente que tenías que cambiar de video porque había muchas más VHS que BETA, algo que ibas notando día a día pero que de pronto se hace excesivamente obvio.
Los grandes mueven ficha y la batalla se está gestando, saben donde está el siguiente pastel y se mueven para llevarse su trozo. Google ya ha presentado Android (del que dicen que presentará sus primeros dispositivos corriendo sobre esta plataforma en Barcelona en febrero), que básicamente consiste en un sistema operativo basado en Linux para móviles, Microsoft pone al día su Sistema operativo para móviles Windows Mobile, Apple con su iPhone con conexión wifi ya ha tomado ventaja, Intel anunciando que su principal desarrollo futuro vendrá dado por la portabilidad (menos tamaños y menos consumo de su hardware)… y estos son sólo algunos de las noticias seleccionadas sobre el tema.
Los datos para la conexión a través de móvil son actualmente de entorno al 0.1% del total de páginas visitadas, un porcentaje muy pequeño pero tratándose de Internet hablamos de muchas páginas. Lo que parece claro es que esta cifra sólo va a subir y sitios como Japón que se puede considerar como un indicador de tendencias futuras, el uso del PC comienza a decrecer.
Así pues la batalla se está librando y en la lucha por nuestros bolsillos comenzarán los ataques de aplicaciones, modelos y funcionalidades que nos harán la vida más fácil y a la vez más dependientes a la conexión a Internet a través del móvil. Por tanto no olvides como esto puede afectar en tu area de trabajo, diseñadores web, publicistas y especialistas en marketing digital, redactores de contenido, desarrolladores de aplicaciones, empresas en general, parece que ha llegado el momento definitivo, en el 2008 se lanza el pistoletazo de salida y habrá que seguir como evoluciona la carrera… o mejor todavía participar en ella. Para el 2010 - 2011 se repartirán los premios.
El auge de la web social o web 2.0 está dando lugar a un ciberstress desconocido hasta ahora.
Hagamos una analogía, imagínate tu vida social de esta manera;
Sales después del trabajo a tu sitio habitual, llamemosle “MySpace” a tomar unas cervezas con los compañeros, todos ellos saben tu nombre, tu hobby y de vez en cuando conoces a alguien nuevo. Más tarde quieres cambiar de ambiente y te vas al pub “Facebook“, allí vuelves a ver a tus amigos de siempre, pero ellos no se acuerdan de nada de ti… así que tienes que volver a darles tu nombre, tu apellidos, tus gustos, intereses, ya con unas cuantas copas de más decides ir al “Last.fm” un bar donde puedes elegir tú la música, pero claro otra vez tienes que dar tu nombre, decir que música te gusta etc. etc.
Se está haciendo tarde, pero numerosos amigos te envian mensajes al móbil, que están en los sitios citados anteriormente, que quieren contarte cosas y hablar contigo, y claro además no podemos dejar los contactos laborales, has de visitar también el centro social “Neurona” y la sala de reuniones “Xing“. Pero uno también tiene que trabajar… ya son las 6 y me levanto a las 8. Madre mía me va a dar algo… y todavía no he visitado algunos sitios de los que me han hablado muy bien como la discoteca “Plaxo” y dicen que una de las familias ricas de la ciudad abrirá uno de los mejores locales en breve.
Pero esto no es todo, algunos de tus amigos han descubierto la receta para montar un bar en su casa… vamos que esto se puede convertir en la auténtica locura y una sensación de vértigo me invade momentanemente.
Si esto sigue así no duro ni un telediario.
Para un sociólogo reconvertido a hombre de nuevas tecnologías, Manuel Castells sociólogo especializado en la sociedad de la información, no sólo es conocido, sino que es un referente.
La entrevista que le pubilcan en El País hoy es de gran interés y apunta hacia esa visión que ya comentábamos desde aquí de la importancia del enfoque social en lo referente a nuevas tecnologías. Son sólo 5 minutos y aporta mucho.
Cogiendo como pretexto este artículo del El País sobre los riesgos psicológicos del uso de reproductores mp3 aprovecho la ocasión para enfatizar las palabras de Juan Freire en su conferencia de ArtFutura 2007, en que comentaba que nos esperaba una época de cambio tecnológico, pero que el gran cambio será social.
Hoy en día nos vemos en continua formación a cerca de tecnología, aprendemos nuevos lenguajes de programación, nuevo software, nuevas herramientas y descuidamos las implicaciones sociales que están teniendo todos estos cambios, por ejemplo casi todos sabemos hacer nuestros pinitos escribiendo html, pero muy pocos sabemos que son los “nativos digitales“.
No perdamos pues el foco principal; la tecnología sobre todo es por y para el uso de humanos, un conocimiento tecnológico sin una base social es algo inútil. La tecnología por la tecnología no aporta nada.
El concepto de “perpetual beta” se comienza a utilizar recientemente en relación con el proceso de desarrollo de software, haciendo referencia a sistemas inacabados o en fase de pruebas (”betas”) que se acaban convirtiendo en el estado habitual del producto, como consecuencia del incremento de la participación de multitud de personas que propicia la web 2.0 y el movimiento comunitario del software libre.
El concepto aplicado generalmente al ámbito del desarrollo de software tiene un interés mucho más amplio desde el punto de vista del análisis social y refleja de manera concreta el sentir de una época que podríamos decir tiende a la “beta perpetua”, una cultura sometida a un nivel de cambio y complejidad que convierte en inútil o al menos desfasado el concepto de obra cerrada o definitiva y redefine el concepto de “creación”.
El concepto de “beta perpetua” es una manifestación de la futura (¿actual?) era del remix en la que comenzamos a sumergirnos, las obras y creaciones están en continua fase de reelaboración, deja de existir el concepto de obra cerrada, las obras y creaciones están en continuo remix y por tanto nunca son definitivas, los modelos de copyright y protección de las obras basados en la privación se convierten en caducos y aparecen modelos más flexibles y menos restrictivos.
Tim O’Reilly habando sobre las “beta perpetuas” dice “Users must be treated as co-developers”, frase que encaja no sólo en el ámbito de desarrollo de software en el entorno de la web 2.0, sino que define también el proceso de desarrollo de la creación cultural de una época carecterizada por la masiva cantidad de imágenes, videos, textos y herramientas para su tratamiento, convirtiendo como eje del proceso creativo la capacidad de remezclar y filtrar las obras ya existentes. Una fotografía tendrá tanto valor por ella misma, como por sus diferentes usos dentro de collages o en las diferentes transformaciones que diferentes individuos realicen sobre ella, una escena de una película, podrá aparecer en otras miles siendo continuamente redefinida por su contexto, los diferentes fragmentos escritos serán reordenados de miles de maneras diferentes creando nuevas obras en una “Rayuela” infinita.
Resulta curioso como todavía esos viejos dinosaurios luchan todavía por perpetuarse, totalmente desubicados e inadaptados para la época en la que entramos, donde el remix, es decir el abandono de la creación propia será sustituida casi en su totalidad por la remezcla.
Así pues nos encontramos, con legislaciones fuera de la realidad, más restrictivas que las de hace décadas, legislaciones que habrían imposibilitado obras maestras del arte contemporáneo como los montajes dadaístas o las serigrafías de Andy Warhol, iconos del pop-art y todo ello en un contexto donde la cantidad de contenido creado es inimaginable para la mente humana y sólo asimilables por la máquina.
Es una batalla perdida de antemano, un esfuerzo y una confrontación condenadas al fracaso y que demuestra la ineptitud de las personas al mando de ciertas instituciones. Instituciones rígidas y atemporales, incapaces de adoptar la flexibilidad y el enfoque “just in time” que caracterizan la época regida por las nuevas formas de comunicación.
La batalla la tienen tan perdida que es hora de comenzar a ignorarlos, a obviar sus comentarios y sus leyes, a prestarles cada vez menos atención, de mirar al futuro y olvidarnos del pasado, de moldear los nuevos tiempos en vez de confrontarnos con los viejos.
En la “era de remix” no se crea ningun contenido original, sino que se remezcla, gracias a las herramientas para generar, reproducir y transmitir contenido que ha posibilitado la revolución digital. Si hay un tipo de creación que ejemplifique a la perfección esta idea es el “mash-up” definido por la wikipedia como:
“Una aplicación web híbrida (mashup o remezcla), es un sitio web o aplicación web que usa contenido de otras aplicaciones Web para crear un nuevo contenido completo, consumiendo servicios directamente siempre a través de protocolo http.”
Es ese uso de contenido de otros sitios lo que hace del mash-up el ejemplo perfecto de “remix”, el valor del mash-up está en su manera de mezclar los datos haciendo de ellos algo diferente. Google maps nos enseña donde están los sitios, pero una aplicación que utiliza google maps para enseñarnos pisos en alquiler es, con los mismos datos, algo diferente. La mera reinterpretación de los datos es la que da valor añadido a la aplicación, pero no se ha creado nada nuevo, no se están añadiendo nuevos contenidos.
Todavía podemos ir más lejos, juntando varias aplicaciones en una, como por ejemplo juntar Google Maps junto con los servicios que ofrece Amazon, para por ejemplo mostrar libros sobre las diferentes maravillas de Florencia en un mapa.
Así pues el mash-up es el paradigma de la era del remix, un concepto nuevo generado en ella y por ella, cabeza visible de la revolución que estamos viviendo y del cambio de época actual, donde lo que prima no es la creación de contenido, sino la ordenación de éste.
Si teneis interés por saber que tipos de mash-ups se están desarrollando, en programmable web tienen un interesante listado sobre mash-ups desarrollados.
En la genial página de remix theory también hay un interesante apartado dedicado a mash-ups.
Recuerdo cuando comencé a estudiar sociología (allá por el 96…) el interés que me produjo el concepto de “postmodernidad”, el entender y estudiar un concepto actual, todavía definiéndose y vivo. Recuerdo también como me transmitió la extrañeza de ciertos conceptos asociados a él como la no existencia de nuevas revoluciones, es decir de grandes rupturas, sino por el contrario la evolución o combinación de diferentes movimientos e ideas para crear una especie de reinterpretación.
Un ejemplo de ello era el arte contemporáneo, que incapaz de crear nuevos estilos, no hacía más que remezclar las ideas de la vanguardias para crear así algo diferente. O la política donde no se crean ya ideas nuevas sino que se crean ideologías a través de diferentes combinaciones de las ya existentes.
Esta idea de posmodernidad, expresaba para mí el mundo en el que vivimos, pero un nuevo concepto se va imponiendo como más acertado, más vigente conforme pasan los días, este concepto es “era del remix”. Originario del pensador Lawrence Lessig, llegué a él gracias a las referencias de Juan Freire en su pasada charla de ArtFutura y me cautivó, pues condensa el sentir y la intuición de lo que vamos viendo día a día.
Sus implicaciones son interesantísimas, el remix, al igual que la posmodernidad no genera una forma de expresión diferente y digital, la revolución de la idea está en lo más elemental, en el material que utilizamos para expresarnos, mientras que en la posmodernidad todavía se trataba con contenido que debía ser generado (reinterpretando viejas ideas), en la “era del remix” fruto de la revolución digital, NO se genera contenido, tan solo se remezcla.
Si en la “posmodernidad” un artista flamenco se unía a un grupo de rock para crear una “reinterpretación” de su música, en la era del remix un DJ coge un disco de flamenco y lo “remezcla” con uno de rock. Si en la posmodernidad un cineasta “reinterpretaba” los diferentes estilos que le gustaban, el nuevo director en la “era del remix” sólo edita material ya existente.
El blog, el DJ, youtube remixer, los mash-ups son claros ejemplos de la nueva era que está por venir.
Las implicaciones de este concepto son todavía desconocidas y muy interesantes, y nos deja la agradable sensación de saber que la historia sigue avanzando, que estamos viviendo un momento de revolución que necesitará de analistas y personas que sepan interpretarlo y abordarlo.


